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Espíritu Intrépido: el sabor de las raíces en el paladar

San Sebastián Gastronómika no ha dejado de crecer desde su primera edición, en 2009. Diferentes países, ciudades y continentes han sido protagonistas únicos a lo largo de su historia, pero si hay algo que de verdad ha caracterizado este evento culinario durante esta edición ha sido el “espíritu intrépido” de los vinos ribereños.

La alta cocina de los cinco continentes, reunida en la XVIII edición de este congreso, ha estado maridada con los vinos de la D.O. Ribera del Duero, que un año más ha participado en el desarrollo de las novedades y proyectos gastronómicos presentes en el congreso. Involucrados desde la inauguración, los vinos de Ribera del Duero han tenido un gran protagonismo en todos lo ámbitos del Congreso, especialmente amenizando las veladas de las salas VIP.

La creatividad ha ido de la mano de numerosas actividades propuestas por esta Denominación de Origen. Entre ellas, cabe destacar una de las catas llamada ‘Ribera del Duero: Espíritu Intrépido’, en la que los paladares de los asistentes fueron testigos de directos del sabor de lo tradicional a través de diez vinos diferentes.

Ferran Centelles y Guillermo Cruz fueron los sumilleres encargados de presentar los vinos empleados durante la cata. El Eremus Natural, de las Bodegas Páramo Arroyo; La Viña de Amalio, elaborado por la Bodega ribereña Cillar de Silos; Sei Solo, de Bodegas Aalto; o Figuero Tinus, de Bodegas Figuero, fueron algunos de los vinos protagonistas de esta cata, caracterizada por la contradictoria fusión de tradición y novedad.

Todo proceso de elaboración de vino tiene su inicio en la viña, con el cuidado y la protección del viñedo, la selección de los mejores frutos, el empleo de las más rigurosas técnicas para hacer del producto una obra de arte. Buscando recuperar procesos artesanales y elaboración natural, ‘Espíritu Intrépido’ consiste en una iniciativa que pretende mostrar esta vuelta a los orígenes de los vinos ribereños; unos orígenes caracterizados por la naturalidad del caldo, en los que este carece de componentes artificiales.

La D.O. Ribera del Duero busca introducir lo ya inventado; técnicas, ya empleadas años atrás por los bodegueros más veteranos, que pretenden devolver al vino todo su porcentaje de naturalidad. El vino ecológico, procedente directamente de los más exquisitos frutos de las viñas, es una herencia que quiere reinventarse, estar presente y teñir los paladares de aquellos que busquen degustar el auténtico sabor de las raíces.

El espíritu intrépido de la Ribera del Duero maridó a la perfección con este evento de índole internacional, dejando descubrir a los presentes este nuevo proyecto que guiará a los caldos ribereños en su camino hacia la obtención de una calidad más pura y natural.