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Para tal vino, tal música

La música influye en todos los aspectos de nuestra vida, afecta a nuestras emociones, nos hace sentir de una manera o de otra, nos causa motivación, nos estimula, nos mantiene tranquilos. En definitiva, que no elegimos el mismo tipo de música cuando estamos tristes o cuando queremos estar relajados y tranquilos, que cuando estamos muy felices y queremos salir a celebrarlo.

Nuestras emociones afectan, a su vez, al tipo de vino que elegimos para cada ocasión. Entonces, si la música afecta a nuestro estado de ánimo y ese estado nos hace elegir un tipo determinado de vino… ¿existe una relación más estrecha entre la música y el vino de la que creemos?

Adrian North, psicólogo y profesor en la Universidad Heriot Watt de Edimburgo, ha realizado un informe en el que se afirma que la música influye en el sabor que percibimos de cada vino. Este estudio, realizado junto con Aurelio Montes, productor de vinos chileno, indica que cada existe una música específica adecuada para cada tipo de vino porque cada estilo musical estimula diferentes partes del cerebro. Es decir, según la melodía que se escuche al probar un vino, la percepción y el sabor de este cambiarán.

Los investigadores basaron este estudio en varias pruebas. Una de ellas consistió en escoger a 250 universitarios a los que les dio a catar diferentes vinos, tintos y blancos, durante cinco minutos. El resultado fue que los que habían escuchado música fuerte durante la cata afirmaron que el vino que habían probado era fuerte, pesado y con un sabor intenso, mientras que, los que escucharon una música más tranquila dijeron que su vino tenía un sabor suave. Algunas de las músicas que más afectan a nuestra percepción son el rock, que hace que el sabor del vino sea más fuerte; la música dance o disco, que lo hace más refrescante y la música clásica.

Esta investigación ha sido pionera en probar científicamente que la música afecta a la percepción de otros sentidos. De esta manera, y de acuerdo con todos los estudios llevados a cabo en esta investigación, se puede decir que ha surgido un nuevo tipo de maridaje: el maridaje sonoro.

Cada vez son más las relaciones que se establecen entre vino y música en nuestro país y el maridaje sonoro va haciéndose, poco a poco, un hueco dentro de la Enocultura. Ribera del Duero y Sonorama-Ribera son un gran ejemplo de esta afirmación. El festival, que este año celebra su 19ª edición, dará comienzo el próximo miércoles 10 de agosto en Aranda de Duero.

Organizado por la asociación cultural Art de Troya, desde 1998, ha ido consolidándose poco a poco en la escena festivalera nacional como uno de los festivales mejor valorados. Ribera del Duero busca apostar en este festival por la relación entre vino y música añadiendo a los conciertos, actividades relacionadas con la cultura del vino.

Para que saquéis vuestro lado más creativo y vayáis calentando motores de cara a la semana que viene, os hemos preparado un pequeño juego que podéis descubrir en http://espirituribera.com/winesound2016

¡¡El sabor es para el vino, lo que la música es en el Sonorama-Ribera!!