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Ganadores del I Concurso de PhotoEspaƱa

El pasado fin de semana se han entregado los tres premios del I Concurso de fotografía Ribera del Duero en colaboración con PhotoEspaña, en la galería Ciento y Pico de Madrid. En el local de Malasaña se pudo ver durante tres días una muestra con las 15 mejores fotografías que habían participado en esta primera edición.

Carlos Bonilla, Javier Simó y Ester Merlo son los tres fotógrafos que han conseguido los premios Color, Sabor y Olor Ribera, respectivamente. Sus obras basadas en la Ribera del Duero han profundizado en nuestras raíces y enseñan al milimetro lo que somos. Además, su conocimiento sobre nuestra tierra y trabajo no solo lo demuestran detrás del obturador de sus cámaras fotográficas, en la entrevista que les hemos realizado atesoran perfectamente su amor por la #DORibera. A estos tres artistas les une una cualidad que les hace distinguirse del resto. Su #EspirituRibera.

Carlos Bonilla conoce que la tradición del vino en la Ribera del Duero proviene de antes de la conquista romana. Las cepas centenarias, la tierra arcillosa y esta historia milenaria da a la Ribera del Duero colores especiales? nos comentaba Carlos.

Su obra muestra la variedad que hay en la Ribera del Duero, una diversidad que provoca que cada persona la contemplemos de una forma distinta. Carlos Bonilla quiso plasmar esto en su trabajo: un punto de vista múltiple para definir el color propio de algo vivo.

La relación que él tiene con la Ribera del Duero es muy estrecha. Su mujer le enseñó lo que significa, ya que ella produce vino en Peñafiel.

Seguro que pronto veremos a Carlos por la Ribera puesto que, según nos ha confirmado, tiene una cuenta pendiente: Fotografiar una mañana de vendimia.

Javier Simó es otro artista enamorado de la Ribera del Duero. Hace mucho tiempo que vino por primera vez a nuestra tierra gracias al buen consejo de sus amigos. Desde esta primera experiencia y según ha ido visitando la Ribera le ha llamado la atención la potencia de olores a campo y madera que fluyen en el ambiente y las tonalidades terrosas de nuestros paisajes, pero lo que más le gusta es el sabor de nuestros vinos. Y lo quiso fotografiar plasmando lo que somos, mostrando un espíritu que, según él, tiene una estrecha vinculación con el trabajo de campo y la propia tierra.

Este artista destaca por su espontaneidad. No le gusta fotografiar realidades inventadas sino que apuesta por lo que él mismo ve. En cada negativo recoge las sensaciones que aparecen por delante de su vida y esto es lo que le hace crear obras personales y cargadas de simbolismo.

Ester Merlo es la justa vencedora de la categoría “Olor” ya que es una entusiasta de los aromas de la Ribera del Duero. Como si fuera el mismísimo Jean-Baptiste Grenouille en “El Perfume” ha sabido recoger los olores únicos que desprende la Ribera del Duero y los ha congelado en una imagen a través de su cámara.

Cuando piensa en Ribera del Duero a Ester le vienen a la cabeza olores a tierra, tradición, aromas intensos y matices con carácter.

Esta artista que conoce la zona desde que era joven, tiene la ilusión de acercarse unos días sin prisas por la Ribera del Duero a fotografiar el atardecer entre viñedos disfrutando con sus amigos del vino que tanto le gusta.